Sentimientos y fidelidad

 Lectura Bíblica: Salmo 36:5-12

 Jehová, hasta los cielos llega tu misericordia, y tu fidelidad alcanza hasta las nubes. Salmo 36:5 

Cuando estaba en la universidad, mi compañero de cuarto estaba comprometido con una muchacha que vivía a casi 1300 kilómetros de distancia. Él era un pesimista, por lo que siempre estaba cuestionando la lejanía de su relación. Se preocupaba porque pensaba que tal vez se estaban alejando el uno del otro. Si un día no recibía una carta de ella o un llamado telefónico, se convencía de que ya no lo amaba y de que estaba a punto de terminar con él.

Yo me hastiaba tanto de verlo preocupado que insistía en que la llamara. Siempre descubría que nada había cambiado y que su amor por él no estaba tambaleando. Aliviado grandemente se reprochaba por haber dudado, y prometía no preocuparse otra vez... ¡lo cual duraba 3 días!

Aunque a veces nos falla la fe y cuestionamos el amor de Dios por nosotros, Él sigue siendo fiel. Aunque cuando dudamos de sus promesas, o no nos sentimos cerca del Él, u optamos por pecar, su fidelidad aún “alcanza hasta las nubes” ( Salmo 36:5). Podemos estar seguros de que Dios hará todo lo que dijo que haría ( 1 Ts. 5:24; 2 Ts. 3:3). Sus promesas están respaldadas por su carácter sin tacha.

En estos momentos en los que no te sientes cerca de Dios, acuérdate de sus sentimientos hacia ti no han cambiado. No es asunto de cómo te sientas en un momento determinado, sino del hecho de que la fidelidad de Dios es tan sólida como una roca.

 CONFIAR EN LA FIDELIDAD DE DIOS DISIPA NUESTROS TEMORES.