Lectura Bíblica: Efesios 6:1-4
Y vosotros, padres,.... criadlos en disciplina y amonestación del Señor. Efesios 6:4
Me encontraba curioseando en una tienda de libros usados cuando un aireado cliente entro violentamente exigiendo en voz alta que le devolvieran su dinero. Cuando el hombre vio que no conseguiría lo que quería, comenzó a decir malas palabras al empleado. Siguió diciendo cosas durante varios minutos mientras una niña de 7 u 8 años permanecía a su lado pasivamente. A la larga se fue de la tienda, maldiciendo mientras salía, y la niña lo siguió de cerca.
Me pregunté si la niña era su hija. De ser así, ¿qué aprendió de su padre esa tarde? Y lo que es más importante, el incidente me hizo preguntarme: “¿Qué aprende mi hija de mí en la casa y en todos los lugares adonde vamos juntos?”. Aprende mucho más observando mi conducta que de todas mis pequeñas charlas sobre la vida y sobre Dios.
La Biblia dice: “ Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor” (Efesios 6:4). Esto me habla de mi propia relación con Cristo y del ejemplo que doy delante de mis hijos. Es sólo cuando me someto al adiestramiento y la enseñanza de Dios que puedo criar a mis hijos de esa manera.
Hay niños observándonos hoy, diciendo que creer de la vida y de Dios. ¿Qué están aprendiendo de nosotros?
LAS ACCIONES HABLAN MÁS ALTO QUE LAS PALABRAS